Kiko Ramírez: «Necesitamos estar al 200%, con el 100% no vale»

Kiko Ramírez atendió a los medios en la previa del desplazamiento del CD Teruel al Estadio Cerro del Espino, donde el conjunto rojillo se mide al Rayo Majadahonda este sábado 19 de septiembre a las 16:30 horas, en la cuarta jornada de Primera Federación. El técnico turolense rechazó de entrada la etiqueta de rival directo y avisó de la entidad del adversario: «Mis rivales directos a día de hoy son todos. El Rayo es un equipo a tener en cuenta, hace poquito estaba en Segunda División y no hay que olvidarse de eso. Es un equipo grande».
El entrenador situó el foco en su propio equipo y en la exigencia que reclama al vestuario. «Como bien les he dicho a los jugadores, yo no me voy a esconder. Nosotros necesitamos estar al 200%, con el 100% no vale», subrayó. Ramírez matizó que esa entrega va más allá de lo físico: «No es solo a nivel físico, es a nivel mental, de activación, de controlar el entorno, de saber lo que pasa».
El técnico explicó con franqueza por qué la eficacia es determinante para su plantilla. «Nosotros tenemos buenos delanteros, pero no tenemos muchos delanteros. Esa es la realidad», reconoció. «La efectividad para nosotros es muy importante, por eso tenemos que estar al 200% y la portería a cero también. Cuando te marcan un gol, a nosotros nos cuesta más que a cualquier otro equipo».
Sobre el planteamiento para un campo exigente, Ramírez detalló las claves del partido. «El planteamiento es colocar a nuestros jugadores en la mejor posición a nivel defensivo y ofensivo, trabajar ese momento con balón de la forma más efectiva generando problemas al rival, y controlar las transiciones», expuso. Del adversario destacó su propuesta: «Es un equipo que juega bien al fútbol, que tiene buenos jugadores, un sistema y un modelo de juego. Ellos quieren ser protagonistas». Y fijó la receta rojilla: «Vamos a tener que estar muy concentrados cuando no tengamos el balón para no permitirles que se muevan con mucha libertad, y jugar nuestras bazas cuando lo recuperemos».
El entrenador dejó buenas noticias en el apartado físico. Andrés Borge y Santi Borikó están ya disponibles sin limitaciones tras superar sus problemas, y el único ausente sigue siendo Sander Ballero, que la próxima semana comenzará su trabajo individual sobre el campo. Ramírez valoró lo que supone recuperar efectivos: «Es buena noticia porque la competitividad sube. Cuando hay competitividad y al entrenador le cuesta hacer el once, y tiene en el banquillo opciones, el equipo sale beneficiado. Estoy mucho más tranquilo, más convencido y más motivado, porque puedo empezar con un equipo y acabar con otro al cien por cien».
Preguntado por la asimilación del modelo de juego a estas alturas de curso, el técnico apreció avances también en el plano físico. «Ya hay jugadores que acumulan tres partidos de 90 minutos y eso es importante, eso da un poquito de cuerpo», valoró, antes de recordar los cimientos del proyecto: «La base de cumplir el gran objetivo pasa por trabajar muy bien sin balón, por ser muy solidario, por ser un equipo, por competir todos los partidos y por que el rival no se aproveche de tus carencias o de tus fallos».
Ramírez cerró su comparecencia con una reflexión sobre la temporada y sobre su propio papel al frente del grupo. «Sé muy bien que esto es una maratón, una carrera de fondo. Sé muy bien que todos los resultados no van a ser positivos, que va a haber rachas positivas y rachas negativas. Lo importante es estar tranquilo, llegar al cien por cien a cada partido y, cuando tengas una racha negativa, intentar que se acorte lo más rápido posible», explicó. «Yo soy la imagen del vestuario. Si yo me pongo nervioso, si pierdo los papeles, el equipo no responde». Y dejó un último mensaje sobre el grupo que dirige: «Es un gran grupo. Soy un privilegiado».















