Kiko Ramírez: «Me hubiese gustado ganar, pero a mí me sabe a victoria»

Kiko Ramírez compareció en la sala de prensa del Estadio Pinilla tras el empate ante la SD Huesca (1-1), en la quinta jornada de Primera Federación. El técnico rojillo se mostró orgulloso del rendimiento de su equipo en el primer derbi aragonés de la temporada, lamentó no haber podido sumar los tres puntos y puso ya la mirada en la visita al Real Zaragoza.
El entrenador abrió su valoración subrayando la dificultad de la categoría. «Ganar tres puntos en un partido cuesta mucho, no solo a nosotros, a todos los demás», afirmó. Destacó que hacía tiempo que el equipo no llegaba al minuto 70 con los once futbolistas a un nivel tan alto y recordó que ya había advertido en la previa de que la semana había sido diferente: «Había visto dentro de los entrenamientos ese ADN, esa actitud, esas ganas de dar ese pasito, y hoy lo hemos demostrado». Reconoció que el gol visitante hizo daño, pero dejó clara su sensación: «Estoy superorgulloso de lo que he visto. Hoy voy a dormir tranquilo».
Sobre los cambios, explicó que el Huesca agotó prácticamente todas sus sustituciones y puso mucha velocidad en banda, mientras su equipo acumulaba amonestaciones. «En cualquier momento nos podíamos quedar con uno menos», señaló. El técnico admitió que le llamó la atención la diferencia de castigo disciplinario entre ambos equipos, con tres tarjetas en las tres primeras faltas rojillas y ninguna para el rival, aunque precisó que revisará el partido con calma. Añadió que Sergio Moreno, que firmó «un partidazo», pidió el cambio tras dejarse todo sobre el césped, y que en el tramo final dio entrada a otro delantero porque su objetivo era ganar, no sumar un punto.
Preguntado por el arranque liguero, el técnico se refirió a las sensaciones: «Cada vez el equipo se va haciendo más, cada vez somos más un bloque». Celebró el primer gol de la temporada, que confía en que sea «el primero de muchos», y recordó los dos palos y el gol anulado de las jornadas anteriores: «Este equipo estaba recibiendo demasiado castigo». Insistió en que el CD Teruel peleará hasta el final por un objetivo que definió como muy claro.
Kiko Ramírez tuvo palabras de elogio para Nathanael, que se estrenó en la competición esta temporada, y para Hugo Redón, dos futbolistas que esperaban su oportunidad y respondieron con un gran partido. «Eso quiere decir que los que no están jugando están apretando, y eso es competitividad», explicó. Sobre el dibujo con cuatro defensas y tres centrocampistas, defendió que el fútbol moderno obliga a manejar varios sistemas dentro de un mismo partido y consideró que el equipo lo hizo muy bien, hasta el punto de que el Huesca fue, a su juicio, el rival que menos ocasiones les ha generado en lo que va de curso.
El técnico cerró su comparecencia mirando al próximo compromiso, la visita al Real Zaragoza, un rival al que calificó de «muchísima entidad» y que buscará imponer su potencial ofensivo. «Vamos a trabajar esta semana para contrarrestar con un ataque. A ver si somos capaces. Yo creo que sí», dijo, antes de resumir su sensación tras el derbi: «Me hubiese gustado ganar, claro que sí. Hoy era el día, pero a mí me sabe a victoria».















